Empresas

El cargo de Chief AI Officer ya existe en la mayoría de grandes empresas — y nadie sabe bien qué debe hacer

IBM documenta que la mayoría de empresas ya tienen un Chief AI Officer, pero el 93% cita retos culturales como principal freno a la IA. El cargo existe. La autoridad real, todavía no.

G
Gonzalo· Fundador
· 5 min de lectura
Chief AI Officer

El 59% de los ejecutivos encuestados por IBM espera que la influencia del director de recursos humanos crezca gracias a la IA. El 93% cita los retos culturales —no los tecnológicos— como el principal obstáculo para adoptarla. Y la mayoría de grandes empresas ya tienen o están creando un cargo específico para gestionar todo esto: el Chief AI Officer. El problema es que nadie tiene muy claro todavía qué se supone que debe hacer ese cargo.

Un nuevo puesto para un problema que nadie había tenido antes

El informe publicado este lunes por IBM encontró que la mayoría de empresas ya están dotando de personal al cargo de Chief AI Officer. La pregunta de quién debe ser responsable de la IA en los consejos de dirección ha generado una imagen cada vez más confusa: la nómina existente de roles orientados a la tecnología —director de tecnología, director de información, director de datos— ha introducido a menudo ambigüedad sobre la responsabilidad de la IA a nivel ejecutivo. CData Software

La ambigüedad no es cosmética. Cuando una empresa despliega un agente de IA que toma decisiones sobre crédito, contratación o atención al cliente, alguien tiene que ser responsable de que ese sistema funciona como debe, de que cumple con la regulación y de que los equipos humanos saben cómo trabajar con él. Antes, esa responsabilidad podía repartirse entre el CTO, el CDO y el CIO sin demasiado problema porque las herramientas de IA eran auxiliares. En 2026, cuando los agentes están ejecutando flujos de trabajo completos, el reparto difuso de responsabilidad se convierte en un riesgo operacional real.

Con la aparición de desafíos específicos de la adopción de IA —cuestiones de infraestructura, gobernanza, integración y modernización de flujos de trabajo— las empresas han comenzado cada vez más a establecer una oficina dedicada en el CAIO para supervisar la IA como función propia. No es solo un título nuevo en un organigrama. Es el reconocimiento de que la gestión de la IA en una organización grande es un trabajo de tiempo completo que no encaja bien en ninguno de los roles ejecutivos existentes. CData Software

Lo que el informe dice sobre RRHH — y por qué es el dato más revelador

El informe de IBM encontró que el 59% de los encuestados espera que la influencia del chief human resources officer crezca a medida que la IA madura. Es un resultado aparentemente contraintuitivo: si la IA automatiza partes del trabajo, ¿por qué ganarían influencia los responsables de personas? CData Software

La respuesta está en lo que la IA no puede hacer. Decidir qué empleos se reconfiguran y cuáles desaparecen, gestionar la ansiedad que generan esas decisiones en los equipos, diseñar programas de recualificación que tengan en cuenta la velocidad real de cambio tecnológico, mantener la cohesión cultural cuando la mitad de la plantilla trabaja con agentes de IA y la otra mitad todavía no sabe bien cómo usarlos: todo eso es trabajo de gestión de personas, no de sistemas.

Gartner ve el potencial de automatización de la IA como una oportunidad para que los departamentos de RRHH adopten roles más estratégicos. «Esta es la oportunidad de descargar por fin a los departamentos de RRHH del trabajo operacional y dar un paso adelante como líderes estratégicos», dijo el analista de Gartner Tabah. Pero también advirtió del escenario contrario: «Si RRHH en tu organización no es estratégico y es predominantemente una función operacional, será empujada hacia una función más operacional —se automatizará aún más.» La IA no resuelve la debilidad estructural de un departamento. La amplifica en la dirección que ya llevaba. CData Software

El 93% cita cultura, no tecnología — y eso cambia dónde hay que invertir

En la encuesta de AI & Data Leadership de 2026, el 93,2% de los encuestados citó «retos culturales» —no limitaciones tecnológicas— como el principal obstáculo para la adopción de la IA. Es el número que más debería preocupar a los equipos directivos que llevan dos años comprando suscripciones, contratando consultoras y desplegando herramientas. CData Software

El problema no es que los modelos no funcionen bien o que sean demasiado caros. El problema es que la gente no sabe cómo usarlos, no confía en los resultados, no entiende qué tareas tiene sentido delegar y cuáles no, y en muchos casos tiene miedo de que la adopción de las herramientas acabe costándole su puesto. Esos son problemas de gestión del cambio, no de ingeniería. Y la inversión en gestión del cambio en la mayoría de empresas es una fracción de la inversión en licencias y herramientas.

«La IA está impulsando lo que puede ser el mayor cambio organizacional desde las revoluciones industrial y digital», dijo Vivek Lath, socio de McKinsey & Company, a CNBC. La escala del cambio no es discutible. Lo que sí está en discusión es si las organizaciones están invirtiendo en los lugares correctos para gestionarlo. Comprar más modelos no resuelve un problema de cultura. Contratar un Chief AI Officer sin autoridad real tampoco. CData Software

Lo que queda sin resolver

El informe de IBM llega la misma semana en que Microsoft publica su Global AI Diffusion Report, que documenta que el uso de IA entre la población activa mundial ha crecido al 17,8% en el primer trimestre de 2026 pero que Estados Unidos, con toda su inversión y liderazgo tecnológico, ocupa el puesto 21 en adopción con un 31,3%. La desconexión entre la inversión y la adopción real ya no es un fenómeno de empresas pequeñas o sectores tradicionales. Está ocurriendo en los países y las organizaciones que más han apostado por la IA.

La pregunta que los datos de hoy no responden es si el Chief AI Officer es la solución a esa desconexión o simplemente la institucionalización del problema. Un cargo nuevo en el organigrama no cambia la cultura de una organización. Lo que cambia la cultura es qué comportamientos se incentivan, qué se mide y qué decisiones se toman cuando los objetivos de adopción de IA entran en conflicto con los objetivos de negocio a corto plazo. Eso no lo decide el título de nadie. Lo decide quién tiene autoridad real para tomar esas decisiones, y hasta ahora esa persona en la mayoría de empresas no tiene un nombre claro en el organigrama.

Fuentes

EtiquetasEmpleoInversiónAgentes IAMicrosoft

Seguir leyendo