Nano Banana Pro: fotos de producto y anuncios para tu tienda
Genera fotos de producto profesionales y carteles con texto legible partiendo de tus propias fotos, por céntimos. Cómo hacerlo bien, qué modelo elegir y dónde está la línea de la publicidad engañosa.


Tienes el producto sobre la mesa de la cocina, un móvil y una luz que no ayuda. La foto sale plana, con sombras feas y un fondo que distrae. La alternativa era pagar una sesión de fotos que, a treinta euros por referencia y con un catálogo que cambia cada temporada, no te sale a cuenta.
Ahora esa misma foto mediocre es un punto de partida. La subes, y en segundos tienes una versión con fondo blanco limpio para el marketplace, otra ambientada para Instagram y un cartel de rebajas con el texto perfectamente legible. Por céntimos y sin tocar un programa de diseño.
La herramienta es Nano Banana Pro, el modelo de imagen de Google. Y aquí está el aviso que da sentido a toda esta guía: la misma capacidad que hace que tu producto se vea estupendo es la que puede hacer que se vea como algo que no es. En España esa línea tiene nombre —publicidad engañosa— y cruzarla te cuesta a ti. Vamos a hacerlo bien: barato, profesional y sin meterte en un lío.
Qué es Nano Banana Pro y por qué sirve para una tienda pequeña
Nano Banana Pro es el nombre popular de Gemini 3 Pro Image, el modelo de generación y edición de imágenes más avanzado de Google. Lo tienes en la app de Gemini, en Google Ads, en Workspace y en Google AI Studio, con un plan gratuito con límites y planes de pago para más uso.
Para una tienda pequeña, tres de sus características cambian las cuentas. La primera es que edita a partir de tu foto real, no solo crea desde cero. La segunda, y es su gran ventaja sobre casi todos los demás, es que escribe texto legible dentro de la imagen —precios, marca, «REBAJAS»— y en varios idiomas, algo con lo que el resto de modelos suele fallar. Y la tercera es la velocidad y el precio: genera en pocos segundos y cuesta céntimos, así que puedes hacer diez variantes sin pensártelo.
Conviene no confundirlo con Gemini Omni Flash, que cubrimos aparte: aquel genera vídeo, este genera imágenes fijas. De hecho se complementan, porque una imagen buena de Nano Banana Pro es un punto de partida ideal para luego animarla en vídeo.
El uso que de verdad importa: partir de tu foto real, no inventar el producto
Aquí está la diferencia entre usar esta herramienta bien o meterte en problemas. La tentación es pedirle que genere «una foto de mi producto» desde una descripción. Mala idea: inventará un producto que se parece al tuyo pero no es el tuyo, con detalles, colores o formas que no existen. Lo potente, y lo honesto, es lo contrario.
Sube una foto real de tu producto como referencia y pídele que cambie el entorno —fondo, luz, superficie, ambientación— manteniendo el producto tal cual es. Ahí es donde Nano Banana Pro brilla, porque su fuerte es la edición a partir de imágenes, no solo la creación desde cero.
El paso 4 no es un adorno. Es la diferencia entre una foto que ayuda a vender y una que te genera devoluciones y reseñas de una estrella porque el cliente recibió algo distinto de lo que vio.
Carteles y anuncios con texto que se lee
Si has probado otros generadores de imágenes, sabrás que el texto suele salir como un garabato ilegible. Es el gran punto débil del sector, y es justo donde Nano Banana Pro saca ventaja: está pensado para escribir texto correcto y legible dentro de la imagen, incluso párrafos, y en varios idiomas. Para una tienda, eso significa poder crear carteles de rebajas, etiquetas y anuncios sin abrir un editor.
La clave está en pedir el texto de forma explícita y corta. Compara.
Especificar el texto entre comillas y pedir que no añada nada más reduce los errores. Aun así, revisa siempre la ortografía del resultado: incluso el mejor modelo puede colarse en textos largos, y un cartel con una falta se publica una vez y avergüenza mil.
Qué modelo elegir y cuánto cuesta
Nano Banana Pro no siempre es la respuesta, y decirlo es lo que separa esta guía de un folleto. Google tiene varios modelos de imagen, y para una tienda el más caro no siempre es el que necesitas. Estos son los precios por imagen a mediados de 2026, orientativos y sujetos a cambios.
La estrategia sensata para una tienda es mixta: haz muchas pruebas baratas con Nano Banana 2, pasa a Pro las que vayas a publicar de verdad y las que lleven texto, y reserva Imagen 4 Ultra para cuando el detalle del material sea decisivo. En pruebas independientes de junio de 2026, Imagen 4 Ultra ganó a Pro en fotos de producto realistas en el 73 % de los casos, así que si vendes algo donde la textura lo es todo, pruébalo. Y para empezar sin gastar, el plan gratuito de la app de Gemini te da de sobra para tantear.
La línea roja: SynthID, publicidad engañosa y lo que no puedes hacer
Llegamos a la parte que a una tienda le puede costar dinero de verdad. Empecemos por un hecho técnico: todas las imágenes de Nano Banana Pro llevan incrustada una marca de agua invisible, SynthID, que identifica que son generadas por IA. No la puedes quitar, y las plataformas cada vez la detectan mejor. Añade a eso que el Reglamento de IA europeo empuja hacia etiquetar el contenido generado por IA. Conclusión: no vas a poder hacer pasar estas imágenes por fotografía tradicional, así que juega con transparencia.
Y luego está la ley española, que es tajante. La Ley de Competencia Desleal (3/1991) y la Ley General de Publicidad (34/1988) prohíben la publicidad engañosa: si tu imagen muestra características, color, tamaño o contenido que el producto no tiene, respondes tú, no Google. Aquí tienes el mapa de lo que puedes y no puedes hacer.
La regla mental es sencilla: la IA está para enseñar bien lo que vendes, no para vender algo que no tienes.
Empieza hoy mismo, gratis, con tu peor foto de producto. Súbela, pide un fondo limpio y buena luz, y mira si el resultado es algo que publicarías sin sonrojarte. Mantén siempre el producto real en el centro, porque tanto la marca de agua como la ley apuntan en la misma dirección. Nano Banana Pro puede hacer que tu escaparate parezca profesional en una tarde y por céntimos; lo que no puede generar por ti es la confianza del cliente que abre el paquete y encuentra exactamente lo que vio. Ese sigue siendo el único activo que te toca construir a ti.
Fuentes
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